Disco Play, derrotando la homofobia hablando de homofobia
abril 24th, 2010 § 1 comentario
Viernes 23 de abril / 10:00 pm / CC El Hatillo / Teatrex / asientos A3 y A4.
Hace varias semanas leí en Twitter comentarios muy positivos sobre “Disco Play” una obra de teatro en El Hatillo. Leí varias reseñas de esas de cajón que mencionaban la mezcla de diferentes géneros del teatro “en un mosaico completo sobre la realidad gay en Venezuela y como extensión en el mundo”. Resulta que conozco muy poco de teatro y en realidad entendí solamente la mitad del artículo pero quedé con la espinita.
Simón Andrés Maracara
Entramos, ubicamos nuestros asientos en la primera fila (siempre he odiado estar en primera fila porque siento que no se aprecia bien toda la puesta en escena, pero al comprar las entradas por internet no me dejaba escoger los asientos) y pasamos hora y 45 minutos encantados con la propuesta del grupo Teatro Ad Libitum.
Con 4 actos bien definidos disfrutamos de un arcoiris (no pude evitarlo jejeje) de situaciones y personajes que al final de la noche buscan lo que todos estamos buscando…
“A la disco llego con sed de hombre, sed de sangre, así, roja, que sea bombeada por un corazón hermoso que me ame”.
El primer acto “dentro del closet” me resultó innovador (repito que soy ignorante en teatro). Podíamos ver solamente las sombras de los personajes que hablaban unos sobre otros sin línea lógica aparente. Es difícil de explicar en papel pero las sombras y las luces pintan muy bien la lucha interna que resulta “salir del closet”.
También fue hilarante (sin dejar de ser sensata y atractiva) la propuesta política gay para gobernar Venezuela, que entre otras cosas ofrecía que “el petróleo no será más nuestro principal producto de exportación, ahora serán las top models venezolanas, porque es necesario levantar lo que más ha caído en este país: la autoestima”; y yo que creía que era Bolívar (la moneda). Aplausos.
Quizás el punto más álgido de la obra es la exposición de conflictos de trasvestis y transexuales, quizás por ser la realidad más alejada a la mainstream pero magistralmente escrita y mejor actuada todavía. Es tanto el dolor que transmiten que al público no le queda otra que reir de manera incómoda, porque no conocemos cómo afrontar una situación como esta: explicarle a mi esposa que me gusta disfrazarme de Cleopatra pero no soy marico.
Aplausos.
La obra va a seguir hasta el fin de semana que viene en Teatrex, acá pueden revisar más detalles. Vayan a verla, es divertidísma y bien inteligente. Si quieren ver más fotos, por acá.



Ahora que leí esta reseña realmente quisiera ir a esta obra. Es una muy buena invitación a pasar un rato agradable y diferente (diferente para los que no sabemos mucho de teatro y por lo tanto no vamos con frecuencia). Suena interesante, light pero a la vez con un buen mensaje.