Smells like Katy Perry
agosto 31st, 2010 § Dejar un comentario

"We can dance until we die, You and I, We'll be young forever", Teenage Dream by Katy Perry
“Juventud, divino tesoro”, exclamó el profesor viendo el peinado que cuidadosamente preparó Ernesto para esa mañana: gelatina y más gelatina hasta crecer (al menos) 5 centímetros de solo cabello estirado.
Pero lo que no sabía el profesor es que no existe límite para ser joven, la juventud es un estado al que puedes volver siempre que lo necesites, o al menos eso intenta demostrar Katy Perry con su nuevo disco “Teenage Dream”.
Por Simón Andrés Maracara
Con melodías pop, sonidos retro y líricas picantes, la Perry logró encapsular las ansias y calenturas de aquellos años cuando todo era tan complicado pero sin embargo tan sencillo.
Cuando somos adolescentes somos más atractivos, más ágiles y más estúpidos, un premio redondo puesto que luego aprendemos que la ignorancia es la clave de la felicidad. Cuando somos adolescentes amamos y sufrimos con mayor intensidad, cada día parece el fin del mundo y cada noche parece ser para siempre.
Defender tus principios y creer que somos invencibles también son síntomas del síndrome de la adolescencia, uno que se sufre y adolece. Pero sarna con gusto no pica y cuando estamos atrapados en una rutina de escritorio no podemos evitar añorar esos años de soñar despiertos con futuros más alegres que el que nos toco, esos años de beber sin tener que programar el despertador y de mendigar por segundos en el teléfono celular.
Puej, Katy nos ha hecho un gran favor con canciones como “Firework”, “The One That Got Away” (uno de los mejores tracks de todo el disco), “Pearl” y “Not Like The Movies”, que pintan un cuadro veraniego en Margarita, lleno de zapatos Converse, lentes Wayfarer, piernas delgadas y barbas insipientes.
“California Gurls” ya es un himno comprobado por su ritmo contagioso e imaginería de cabelleras azules, palmeras de caramelo y Snoop Dog como catalizador de toda la escena. Es un must en cualquier playlist playero de este año y al menos los 5 siguientes (si no morimos en el 2012).
“Last Friday Night (T.G.I.F.)”, es una rochela de proporciones épicas, es la resaca que todos quisiéramos algún día y sumada a esas ganas de llegar el lunes a la oficina y preguntar “¿Y qué hay pal viernes?”. “Peacock”, continúa la rochela con poca sutileza: Perry quiere ver tu Peacock, cock, cock, cock (googlea rápidamente si sigues sin entender).
“E.T.”, es un stand-alone del disco con su sonido etéreo, auto-tune y letras sobre un amante extraterrestre, sin dejar esa onda retro que mantiene a lo largo del disco: es imposible pensar en la obsesión por los Ovnis de los años 50; también es imposible pensar en el tema “Unusual You” de Britney Spears. Y Britney no aparece fortuitamente en esta reseña (aunque soy fan) puesto que los productores de este disco son los mismos alquimistas detrás de los éxitos de la princesita: Max Martin, Dr. Luke, Benny Blanco y P. “Tricky” Stewart entre otros.
La primera pista del disco y segundo sencillo “Teenage Dream”, pareciera no tener suficiente fuerza como su antecesora “California Gurls”, pero luego de escucharla un par de veces se vuelve irresistible. Perry, como Madonna en “Like a Virgin”, canta de un amor que la hace sentir jóven, llena de ilusión y con la seguridad de que seremos jóvenes por siempre.
En definitiva un trago de agua fresca (con sabor a algodón de azúcar) en un mercado pop cargado de Lady Gaga y sus rarezas alienantes.